La identidad corporativa será la cara visible que representará a nuestra institución, nada más y nada menos. Es por ello que debemos tener en cuenta una serie de aspectos para que el diseño del logo sea exitoso. No es algo que se pueda explicar en un solo post, sin embargo, te dejo aquí una serie de consejos que me han sido muy útiles en mi vida profesional como diseñador gráfico.

  1. Consigue el máximo de información del sujeto a quien representará el logotipo. Para ello es imprescindible una comunicación fluida con quien nos encarga la tarea.
  2. Busca la originalidad. No uses elementos de otros símbolos corporativos ni busques parecidos.
  3. Prescinde de todo aquello que no sea necesario. Simplifica. Recuerda la máxima de Ludwig Mies van der Rohe, uno de los integrantes de la escuela de arte Bauhaus: menos es más.
  4. Siempre que sea posible, no uses más de 3 colores. La imagen resultará más “compacta” y el cliente te agradecerá que reduzcas el número de tiradas de color a la hora de imprimir en sistema offset.
  5. Elige una tipografía legible. Pongámosle las cosas fáciles al receptor del mensaje.
  6. Intenta que el logotipo sea fácil de recordar.
  7. No utilices recursos de imagen que no sean creaciones propias. Esto garantiza que tu trabajo de diseño no coincida con otro.
  8. Piensa que debe ser reproducible con cualquier tipo de sistema. Puede que necesites que sea visto en pantalla, impreso en papel, bordado en tela, serigrafiado, etc.
  9. Deberá funcionar cuando se pase a una única tinta. Muchas veces será necesario aplicarlo en un solo color.
  10. También deberá funcionar cuando sea necesario pasarlo a negativo. En mucha ocasiones deberá ser aplicado sobre un fondo oscuro.
  11. Asegúrate de que sea reconocible en cualquier tamaño. A veces nos vemos forzados a ponerlo en tamaños muy reducidos.
  12. Busca que la combinación del icono y el texto sea adecuada… siempre que tenga icono o símbolo, algo que no tiene por qué ser obligatorio.
  13. Que aguante el paso del tiempo. No es buena idea dejarse llevar por tendencias. El paso del tiempo y la llegada de nuevas tendencias pueden dejarlo obsoleto y que el cliente se vea obligado a renovaciones continuas.
  14. Utiliza colores planos y prescinde de efectos 3D, sombras degradadas, destellos, etc. Esto facilitará la aplicación en cualquiera de los formatos o sistemas de reproducción, si no, puede que te veas obligado a hacer una versión plana del mismo diseño para cuando no sea posible reproducir los efectos aplicados, y esto ya supone tener varias versiones. Mal tema.
  15. Que tenga fuerza. Una imagen débil e insegura transmite exactamente eso, debilidad e inseguridad.
  16. Es importante que el logo evoque aquello que representa. Que el estilo vaya en consonancia con lo que debe transmitir.
  17. Que sorprenda. Intenta que no deje indiferente a nadie.
  18. Si combinas tipografías, que sean diferentes unas de otras para conseguir contraste entre ellas. No es buena idea el uso de dos tipografías parecidas. De paso, ya que estamos, que no sean más de dos.
  19. Controla las jerarquías de los elementos. Que destaque lo más importante.
  20. Antes de excedernos innovando, asegúrate de que funciona. Algo arriesgado que no cumpla con su función no es una buena idea.
  21. Pide opinión sobre el diseño. Enseña muestras a gente de tu entorno para verificar que resulta atractivo, se entiende, etc.
  22. Debe resultar atractivo a cualquier persona y no solo a las del sector a quien va dirigido.
  23. Si hay bloqueo en el proceso creativo, cierra el trabajo y estate un tiempo sin verlo para que el proyecto descanse. Esto ayuda a visualizarlo de otra manera cuando volvemos al él.
  24. Que una persona sea capaz de dibujarlo es una de las señales de que este funciona. Y si lo hace de memoria, mucho más.
  25. Que la tarea acabe en algún momento. Si pecamos de exigentes con nuestro trabajo, podemos ir dándole vueltas sin cesar y ello no supone que termines con el mejor diseño de logotipo. A veces es contraproducente y acabas con uno peor.

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